Un dominio es tu “dirección” en Internet, el nombre que te identifica para que otros usuarios puedan “encontrarte” en la Red. Los dominios están formados por palabras y una terminación, que puede ser .com, .net, .org, .info… Los dominios pueden tener hasta 26 caracteres de extensión y contener números, letras y el símbolo – (guión medio), aunque no al principio ni al final. Tampoco son válidas las mayúsculas.
La persona o empresa que registra un dominio obtiene el derecho legal a usarlo en exclusiva durante el periodo contratado. Si no fuera así, dos personas o empresas distintas podrían utilizar la misma dirección de Internet, lo cual provocaría confusiones, fraudes…
Utiliza el buscador de dominios de Media-Estudio para comprobar si el dominio que te interesa esta libre. Recuerda que puedes utilizar diversas terminaciones (.com, .net, .org…) con un mismo nombre, si la primera opción que has buscado no está disponible.
Aunque no es obligatorio escoger una terminación u otra, los sufijos de los dominios están pensados para facilitar la identificación del tipo de usuario que ha registrado el dominio.
Así, por ejemplo:
.org: organizaciones o asociaciones sin ánimo de lucro.
.net: proveedores de servicios en internet.
.biz,.com,.info: entidades comerciales.
Las terminaciones territoriales en cambio definen donde se encuentra la empresa que esta detrás del dominio. En sufijo para indicar España es ".es". Así empresas como El Corte Inglés tiene el dominio elcorteingles.es.
Para poder tener direcciones de correo electrónico personalizadas a tu gusto necesitas tener registrado un dominio. Un dominio es el nombre que te identifica para que otros usuarios puedan “encontrarte” en Internet. Al registrarlo adquieres el derecho a usarlo en exclusiva durante el tiempo que especifiques. Además, te permite crear direcciones de correo personalizadas, para comunicarte con tus clientes, tu familia, tus amigos…
Para que una web esté disponible en Internet, la información debe estar “guardada” o alojada en un servidor web. Como mantener un servidor web es costoso y complejo, los proveedores de Internet alquilan espacio en sus servidores para alojar las webs de sus clientes a un precio asequible.